Los guantes del siglo XVII en Inglaterra

Los guantes del siglo XVII se caracterizaban por la riqueza en el bordado. El estilo era tipo guantelete y toda la parte de la muñeca iba enriquecida con bordados manuales de incalculable valor. Los guantes podian ser de una pieza o de dos cosidas en la muñeca.Algunos podian tener los bordes redondeados y otros cuadrados. Otra variedad dividia la parte del guantelete en 6 divisiones verticales respecto a la muñeca, todas ellas adornadas con pedreria, perlas o bordados. Los motivos de naturaleza y animales, sobre todo pájaros, eran habituales, también flores y frutas. Por supuesto guantes de tal elaboración eran adquiridos por miembros de la nobleza, aunque otros miembros como el inglés Henry Rich, duque de Hamilton, preferian guantes más sencillos. Sobre todo hacia el 1640 se simplificó el diseño del guante masculino así como se alargó la longitud del guante femenino, coincidiendo con la guerra civil inglesa (1642-1648) y los dos años siguientes de Commonwealth.

Guantes del siglo XVII con costura en la muñeca

Guante con las 6 divisiones en la parte de guantelete

La restauración de la monarquia con Carlos II (1660-1685) trajo un enriquecimiento otra vez en el adorno del guante. Los guantes femeninos continuaron alargándose hasta el codo y no se utilizó tantas cintas con ellos como con los masculinos, que también llevaban profusión de flecos.

Published in: on mayo 11, 2010 at 9:09 pm  Dejar un comentario  

Guantes en Norteamérica

Los ingleses son muy suyos y se llevan sus costumbres allá donde ponen el pie. Así hizo Sir William Johnson (1715-1774), fundador de la ciudad de Nueva York. Sir William se empeñó en llevarse a guanteros escoceses (fundamentalmente de Perth, cuna de guanteros escoceses) e ingleses a Fulton County, cerca de lo que después seria Nueva York. Les dió todo tipo de facilidades para establecerse con sus familias en estas tierras, y como resultado la ciudad de Gloversville acabó floreciendo como manufacturera de casi toda la producción americana.

En aquellos tiempos de indios y granjas la producción de guantes se hacia manualmente. Los indios enseñaron a los colonos a curtir y trabajar la piel con las cortezas de los árboles locales y se hicieron muchas pruebas con las aguas de los rios hasta conseguir la mezcla con dureza exacta para ablandar la piel convenientemente.

La primera producción fuera de Gloversville se vendió en Boston a principios del siglo XIX, y partir de ahi el comercio floreció hasta el punto de que casi cada familia de Gloversville, en su mayoria judias, se dedicaba a la guantería, como se describe en el descatalogado libro “Shtetl in the Adirondacks: The Story of Gloversville and its Jews” de Herbert M. Engel.

Florecieron muchas compañias como la “Rubin Glove Company”, cuyo lema era “We glove you”.

No siempre fueron tiempos felices en Gloversville, hubo épocas de hambre reminiscencia de las penurias europeas como la huelga de los cortadores de piel de 1914, pero la industria del guante se ha mantenido en la ciudad quedando hoy algunos guanteros de renombre como Daniel Storto.

Guanteros en la ciudad de Gloversville

Guantes conmemorativos

En el siglo XIX, era muy común diseñar guantes con bordados conmemorativos en la parte superior. Así se hizo cuando el general Lafayette visitó Baltimore en 1825. Otros bordados especiales podian convertir el guante en cosas tan poco usuales para el tiempo actual como tarjetas de visita o incluso profesionales, utilizándose para este fin guantes de lino casi desechables.

Algunos guantes o mitones transparentes eran utilizados para simular tatuajes por aquellas señoritas que no se atrevian a dibujarse la piel de por vida, y las mujeres cortesanas españolas en la Edad Media acostumbraban a grabar su propio retrato en un guante.

Estas pueden parecer costumbres ancestrales, pero no lo son tanto. Hoy en dia encontramos numerosos ejemplos de guantes conmemorativos como los que el madridista Iker Casillas se hizo con motivo de sus cien partidos o los diseñados con motivo de la muerte de Michael Jackson, obsesionado con los guantes, de tela e incluso electrónicos.

Otra fuente de coleccionistas de guantes en clave conmemorativa es el beisbol americano, empezando la tradición con guantes de los años 50. Todo un mundo especializado que se concentra en webs como The Glove Collector.

Las olimpiadas barcelonesas del 92 también fueron excusa para la creación de un guante de ciclismo conmemorativo.

Published in: on abril 28, 2010 at 3:28 pm  Dejar un comentario  
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Reyes y guantes

El uso de guantes en todas las culturas ha sido signo de distinción y por supuesto ha sido ampliamente usado por la realeza. Los reyes en las civilizaciones antiguas, como Tutankamon, eran enterrados con los guantes puestos. Emperadores griegos y romanos los usaron, distinguiendo entre los mitones (chirothocae) y los de dedo entero (digitalia). Homero y Virgilio dejaron constancia del uso de guantes por los reyes tanto en la Eneida como en la Iliada y Odisea.

El emperador Carlomagno, en el año 790 dio derechos a los monjes de la orden Sithin para la producción de guantes con pieles de diversos tipos.

En los primeros siglos de la cristiandad, los obispos bendecian pares de guantes para ser usados en las coronaciones de los reyes. En el museo británico se pueden ver retratos de Henry VIII con guantes, uno de ellos sosteniendo una espada con mano enguantada.

Diversos impuestos y tributos eran pagados con guantes, como los tributos pagados a Ethereld II por una sociedad de comerciantes alemanes.

Edward IV (1442-1483) fue en el siglo XV un gran promotor de la guantería en Inglaterra, comprándose unos 300 pares de guantes al año. Probablemente tuvo que ver con la prohibición de importar guantes de fuera de Inglaterra que no se sabe muy bien en que año se hizo efectiva entre el siglo XIV y XV, pero que duró unos 400 años. La industria empezó a crecer gracias a este rey, y se extendió con Henry VIII en el siglo XVI.

En cuanto a Francia, Enrique VI de Navarra (1553-1610) fue el promotor de las artes y la moda de los guantes en Francia, aunque Napoleón y su esposa Josefina fueron también poseedores de cientos de guantes, y para su coronación en 1804 se hicieron guantes “souvenir” que costaban 33 francos el par. Después de anular su matrimonio con Josefina ordenó unos 300 pares, y durante la guerra de los Cien Dias unos 60, aunque se encontraron sólo unos 6 a su muerte. Henry III de Francia era tan fan de los guantes que no se los quitaba ni para ir a dormir.

En España, Carlos IV (1748-1819) tenia especial deblilidad por las mujeres que llevaban guantes blancos, tanto que prohibió su presencia enfrente de él. Lo hubiera pues pasado fatal en la America de los años 50 donde el guante blanco hasta la muñeca fue tendencia arrasadora.

Published in: on abril 5, 2010 at 8:29 am  Dejar un comentario  

Grenoble y la industria del guante

Grenoble ha sido en Francia la ciudad de los guanteros, y se atestigua con una estatua de Santa Ana en una plaza de la ciudad. El primer registro de guantes hechos en esta ciudad data de 1328, aunque ciertamente ya se hicieron con anterioridad a esta fecha. Es famosa por los guantes de kid, y por el médico e inventor Xavier Jouvin, estudiante de medicina que diseño y perfeccionó en 1834 el molde perfecto para cortar guantes en serie y fue galardonado con un premio por ello en 1839. Jouvin estudió cientos y cientos de manos hasta dar con un patrón que se ajustase con buena exactitud a la mayoria de manos, lo patentó y poco a poco se extendió en toda la industria del guante hasta ser galardonado con un diploma de honor en la exposición universal de 1851 en Viena.

En 1880 se diseñaron y manufacturaron en esta ciudad francesa una versión de guanteletes que llevó Sarah Bernardt y que hizo furor en Europa y en Estados Unidos. Hoy en dia Grenoble no es la esplendorosa ciudad guantera que fue pero sin duda es el referente de la industria en Francia y en sus calles podemos visitar los talleres de eminentes guanteros como Jean Strazzeri.

Published in: on abril 5, 2010 at 8:25 am  Dejar un comentario  
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Los guantes, la religión y las iglesias

Los sacerdotes egipcios del Rey Sol llevaron guantes para proteger sus manos y mantenerlas limpias en los sacrificios a sus dioses.

Al principio los cristianos tuvieron prejuicios al adoptar los guantes por considerarlos paganos pero finalmente los obispos aceptaron el llevarlos, simbolizando los mitones blancos la pureza y la limpieza de las manos y del alma. Al coronar a un obispo en los siglos al menos hasta el siglos XII, este se ponia guantes bendecidos, teniendo los suyos propios bordados como signo personal. Hasta finales del siglo XII fueron blancos, y a partir del XIII se estableció un código de colores de los guantes según el calendario de la iglesia.

Sin embargo estuvo prohibido que los parroquianos llevasen guantes en la iglesia hasta que su uso se extendió entre reyes y nobleza.

Una de las leyendas extendidas por los monjes en la baja Edad Media es que Santa Ana, madre de la virgen María, era guantera y de hecho es la patrona de los guanteros franceses celebrándose su santo en Junio. Lo guanteros londinenses también la escogieron pero celebran su dia en septiembre. Los guanteros escoceses escogieron como patrón a San Bartolomé.

Published in: on abril 5, 2010 at 8:16 am  Dejar un comentario  

Reinas y guantes

Las francesas

Si repasamos mentalmente las reinas de la historia y pensamos cual fue la más coqueta, pensaremos sin duda en Maria Antonieta. Por supuesto ella promovió el uso de los guantes entre su corte, pero la gran promotora de la guantería fue Catalina de Medici (Florencia, 13 de abril de 1519 – Blois, 5 de enero de 1589 ). Catalina, la personificación de la arrogancia y la tirania, extendió e incluso hizo obligatorio el uso de guante, que en aquel tiempo (S XVI) era de tipo guantelete sin botonadura lateral. Incluso corrian leyendas de que los guantes de Catalina estaban envenenados y algún regalo de guantes a algún conocido acabó en muerte súbita, aunque estas leyendas parecen no ser más que eso.

Sin duda Catalina ayudó a la creación de una industria que ràpidamente se extendió en Francia y posteriormente se importó a Inglaterra.

Su hija, Margarita de Valois (1553-1615) siguió los pasos de su fashionista madre y estimuló el uso de finos accesorios como guantes de cabra teñidos del color del vino de la copa de los cortesanos. Incluso promovió una orden entre sus cortesanas según la cual ninguna mujer podia estar en su presencia sin llevar un par de guantes.

Otra costumbre francesa en el S XVI era perfumar los guantes con mezclas de almizcle, jazmín, clavo y agua de rosas, no queda claro de que manera.

Las inglesas

Saltando el charco, la primera reina guantera fue la reina Elizabeth I(1533 – 1603), que tenia la friolera de 2000 guantes al morir, y no salia a un acto oficial sin un par de guantes maravillosamente bordados y adornados. Además parece ser que tenia una mano bastante grandecita, a juzgar por un par de su posesión que se encuentran en el Carnevalet Museum en París. Sin embargo estaba muy orgullosa de ellas y de su belleza y para llamar la atención llevaba los guantes más caros y trabajados que la artesanía permitia fabricar, quitándoselos y poniéndoselos continuamente en un gesto de vanidad.

Mary I de Escocia (1542 – 1587), reina de los escoceses, también tenia unos cuantos pares de guantes, algunos de los cuales se exhiben en el Saffron Walden Museum y el Metropolitan Museum en NYC.

Published in: on febrero 9, 2010 at 10:31 pm  Dejar un comentario  
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Los primeros guantes

La primera civilización que utilizó guantes fue la egipcia. En 1923, al abrir la tumba de Tutankamon se encontraron varios pares de guantes tan antiguos que estaban casi desintegrados. Su función era obviamente decorativa más que de protección contra el clima del país, y sin duda signo de distinción de clase. También se usaban como protección al montar a caballo. No eran de lana, sino de lino.

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Sin embargo, podemos ir más atrás para encontrar evidencia de la protección de la mano con telas. Sir William Boyd Dawkins, arqueólogo inglés, encontró evidencia de una especie de mitones encontrados en las cavernas preglaciares, pero seria más un envoltorio para protegerse del frio que un guante cosido en sí.

Los dandies griegos también usaron guantes como recoge el historiador griego Xenophon en el año 400 A.C. De hecho se copiaron de los persas, y estos a su vez de israelitas y hebreos. Curiosamente el guante, una accesorio considerado más femenino en la actualidad, era exclusivamente masculino.

No fue hasta el siglo 13 y tras la introducción del guante en Inglaterra por parte de los franceses cuando la mujer por fin adoptó este accesorio atrayendo hacia su diseño la explosión de color y materiales.

Published in: on febrero 6, 2010 at 3:44 pm  Dejar un comentario  

Shakespeare y la guantería

Inauguraré este blog homenaje a la guantería y al arte de llevar y hacer guantes con la relación entre el escritor inglés y esta artesania que esperemos no caiga en el olvido definitivamente.

El padre de Shakespeare era guantero y de hecho el ilustre escritor trabajó con él antes de decantarse por las letras.Es por ello que su literatura está llena de referencias a los guantes, como en una escena de Romeo y Julieta, donde el enamorado Romeo exclama:

Would that I were a glove u pon that hand, that I might touch that cheek

En “Las alegres casadas de Windsor”, la señora Quickly le pregunta a Slender si lleva a great round beard, like the glover’s paring knife’.

En varias de sus obras menciona la elasticidad de la piel de cabrito y en “Noche de epifania” Feste le dice a Viola:

A sentence is but a cheveril glove to a good wit: how quickly the wrong side may be turned outward’ .

En muchas de sus obras se refleja también el significado social de los guantes en la época Elizabethiana, por ejemplo, en “Trabajos de amor en vano” una promesa se jura “por el guante blanco”. Jurar poniendo el guante de un caballero de por medio simbolizaba comprometer el honor en el juramento.

En “Timón de Atenas”, los senadores piden el guante de Timón como promesa antes de la rendición, enfatizando otra vez la encarnación del honor en el guante. En “Henry V” también se da un guante como garantía de la posterior resolución de un conflicto de honor.

Shakesperare se refiere en repetidas ocasiones a la mano enguantada como “mano cubierta de cuero “ o “mano coloreada”.

Published in: on enero 31, 2010 at 8:01 pm  Dejar un comentario  
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